Cuando me encuentro haciendo un cambio de fondo en mis acciones, me topo con que el miedo me congela, o me encasilla en mis patrones clásicos de acción. Se que no quiero hacerlo así, pero en el momento es lo que surge.
La transformación requiere de paciencia y de constancia, pero sobre todo de conciencia. Recuerda que todo lo que ocurre, te guste o no, es importante para la transformación. A mi me sirve ver los aciertos o tropiezos de cada día como aproximaciones sucesivas para la transformación que quiero.
Recientemente me encontré con un amigo, llamémosle Fer, que me platicó su dilema: sabe que tiene dificultades para relacionarse en ocasiones en las que se siente ignorado. Y, por la situación actual de su autoestima, y los cambios en su trabajo, esto ocurre a menudo. Hace ya unos meses que ha adquirido conciencia de esto. Se lo han dicho en feedback, le ha puesto nombre al conocer su autoestima en EL ELEMENTO HUMANO, y ha habido ocasiones en las que orgullosamente ha ido más allá de la dificultad.
Notando que cuando se siente ignorado se enfurece y tiende a callar, ha adoptado la estrategia de ser el primero en hablar en cada junta, exponiendo sus puntos de vista. ¿Ingenioso, verdad? Solo que, como todo, no siempre funciona. Fer observa con un renovado coraje que a veces "no lo dejan" hablar, o no le escuchan aunque hable primero y en esas ocasiones, siente hervir la sangre y cae en un silencio sepulcral más infranqueable que el anterior.
¿Habrá errado la estrategia, se pregunta? No lo creo. Su estrategia era el perfecto balance opuesto a la de callar. Sin embargo, la defensividad sigue ahi, aunque la acción sea distinta. Ha llenado el cuadro de un extremo y el del otro. ¿Cómo puede ir un paso mas allá de "hablar primero" o uno menos de "callar por completo"? Este es, para Fer, el siguiente paso.
Posiblemente, puede hablar segundo, hablar dos veces, o hablar de que se siente ignorado. Quizás pueda intentar callar mientras el coraje pasa, escuchar a otros mientras calla o anotar lo que calla en un papel y hablarlo después. Las estrategias son, y deben ser, muchas. El objetivo de una transformación como la que enfrenta Fer es lograr el cambio de manera profunda. Cuando el sentirse ignorado ya no lo congele y sea una sensación a la que se puede enfrentar con un arsenal de distintas opciones, las acciones no serán más estrategias. Como aprender a nadar, la respiración, el braceo y el ritmo serán su segunda naturaleza.
¿Se volverá a sentir ignorado alguna vez? Seguramente. Pero esta sensación no lo congelará sino que le hará buscar creativa y automáticamente acciones productivas que resuelvan las dificultades que se le presentan. En otras palabras, el cambio será permanente y evolutivo, y sus reacciones, simplemente suyas.
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sábado, noviembre 06, 2004
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