¿Quién podría negarse a eso? La respuesta a veces es simple: YO. ¿Es que acaso hay algo mal conmigo? ¿Estoy siendo "demasiado" negativo? Quizás no es el caso. Lo que sí es cierto es que tu coach está enfocando una parte de la realidad que quizás no habías observado y ese es su cometido: invitarte a ver las cosas de manera diferente, a actuar de formas en que no habías actuado antes, a visualizar lo que sí deseas en lugar de lo que te falta.
Recientemente me topé con un libro que habla sobre este y muchos otros fenómenos (estará en mis recomendaciones de TIPS Q, de tánto que me gustó). Se trata de "Tropezar con la felicidad" de Daniel Gilbert y está lleno de referencias a estudios psicológicos. En el Capítulo 8, nota algo curioso. Gilbert escribe:
"No podemos vivir sin realidad, ni sin ilusión. Cada una tiene su propósito, cada una impone un límite a la influencia de la otra, y nuestra experiencia del mundo es el ingenioso compromiso al que han llegado esas dos férreas contendientes."Estamos tan acostumbrados al enfoque de solución de problemas, que no reconocemos cuando éste nos falla. Le tememos tánto a la ilusión precisamente porque nos ha desilusionado tántas veces. Es curioso que no seamos igual de estrictos con nuestra habilidad para resolver los problemas. Ciertamente, evitamos la decepción, considerando el enfoque positivo como un autoengaño. ¿Es menos real lo que deseo tener que lo que ahora carezco? Dejamos de aspirar, porque aspirar ha sido doloroso. ¿Pero conocer el problema ahora, e incluso las posibilidades de resolverlo, nos ha servido para solucionarlo?
La mayoría de los receptores de coaching pueden hablar durante horas de cuál es el problema, pero tienen mucha dificultad para articular cómo serían las cosas si todo fuera como ellos quieren. Atreverte a hacer esto resulta un paso tan osado como reconocer tus problemas. Sabes que estás pasado de peso y que si comes menos y haces más ejercicio, otro asunto te ocuparía. ¿Sabes también por que TU, en particular deseas ésto? ¿Qué te imaginas haciendo con menos peso? ¿Porqué es importante para ti ahora? ¿Qué se requiere para "romper la inercia"?
Cuando me encuentro ante estos cuestionamientos, inevitablemente recuerdo aquella canción de Barbara Streissand que escuchaba en mi infancia y que decía algo como "si algo sale mal, soy la primera en enterarme aunque sea la última en saber" y en contraste, "si algo sale bien, es común que me pierda. Es algo tan inusual que juro que no me puedo acostumbrar a algo tan bueno".
La buena noticia es que aunar la percepción positiva con la acción nos protege de ser unos ilusos perdidos y nos proporciona la energía necesaria para el cambio. Por curioso que parezca, desenfocar el problema es a veces el camino más útil a la solución. Si te permites volar durante un momento, te saldrán alas para continuar. Y ni siquiera es necesario hacerlo ante un gran precipicio. Unos cuantos saltos iniciales te darán la idea. Lo hemos visto suceder vez tras vez. Seguramente no serás la excepción.
¡Mucho éxito!
