miércoles, marzo 16, 2005

BUSCANDO EL EQUILIBRIO, PARTE II: LA FAMILIA

En el centro de mi vida está la familia.

¡Cuántas veces he escuchado esto en personas que viven una vida totalmente incongruente con el enunciado! ¡En cuántos de los coachings que hemos hecho en los últimos años se ha vuelto tema de reflexión! La familia se concibe como la unidad de pertenencia más básica con que contamos a nivel social. No importa cómo concibas el término familia. Puede ser que visualices a tu cónyuge, a las personas que comparten tu espacio, a tus padres y hermanos, a un complejo y amplio grupo de primos, parientes y familiares o a personas con quienes te une un lazo más importante que el de la sangre. No importa el color y el sabor que tú le das a la palabra FAMILIA, de seguro tienes una.

Darle prioridad a la familia no es solamente un asunto de ser bueno con ellos, sino que es un asunto de identidad propia. Quien no encuentra el modo de balancear y hacer relevante la familia en su vida, difícilmente tiene equilibrio.

¿Qué le inviertes a tu familia? ¿Dinero? ¿Tiempo? ¿Afecto? Revisa si esta relación con ellos te tiene satisfecho.

¿A quién quieres incluir/excluir de tu concepto de FAMILIA? Quizás sea el momento de reducir o de ampliar el concepto que tenías para poder traer a la familia a su debido equilibrio en tu vida. Para muchos, es abrumador tener que cumplir con los requerimientos de una familia numerosa y extendida. Para otros, es el mejor momento de concebir un nucleo más extendido de familia. Allegarse de los que se quiere incluir y alejarse de los que se quiere considerar en un círculo más lejano es uno de los puntos más importantes a considerar para balancear la familia en tu vida.

Una vez definido esto, enfoca el grupo que consideras tu familia. Para cada miembro del grupo y para el grupo completo, respóndete las siguientes preguntas:

¿Cómo está mi relación con esa(s) personas(s)?

¿Me siento satisfecho con la inclusión que tenemos?
¿Con la influencia que tenemos el uno en el otro?
¿Con el afecto que nos demostramos?
¿Qué puedo yo hacer/dejar de hacer, INDEPENDIENTEMENTE de lo que haga el otro, para mejorar la relación?

Asígnate una acción por semana para las próximas 4 semanas, que te ayuden a equilibrar tu familia en el plano de tu vida. Agéndalas, dales prioridad y házlas. Como en todo el coaching que hemos hecho, lo importante es empezar en la acción. No te preocupes por agotar en 4 semanas todo lo que hay por equilibrar. Después de las cuatro podrás añadir otras más hasta el infinito si lo deseas. Por ahora, concéntrate en las 4.

Después de 4 semanas, date vuelta y observa si tu vida está en mayor equilibrio y - si deseas - haz click en los comentarios y cuéntanos cómo te fué. O bien, platica con tu coach para encontrar tus reacciones al ejercicio y siguientes pasos. ¡Que disfrutes a tu familia!